Desde pequeños hemos crecido con enseñanzas y creencias que ha sido heredadas por nuestros padres o las hemos aprendido de otras personas. Ahora, forman parte de toda nuestra vida y forman nuestra particular manera de pensar.

No está mal tener creencias, sino todo lo contrario. Nos ayudan a reaccionar con madurez a los obstáculos diarios, pero las ideas con las que hemos estado ligados toda la vida ¿serán las correctas?

Ahora bien, ejercitemos un poco la imaginación. 

Cada-piedra-una-creencia

Piensa que has recorrido un largo camino en el que te has recolectado diversas piedras que te han gustado o que te han regalado, las has colocado una sobre otra para hacer un balance.

Cada una de estas piedras representan las creencias con las que has construido tu forma de pensar y ver la vida. Todas son piedras fuertes que sirven para darle equilibrio a tu personalidad y forma de pensar en particular.

Para hacer un balance tienes que encontrar un punto de apoyo en cada piedra, otras por más que las acomodes no puedes hacer equilibrio y peligra toda la estructura porque es la piedra correcta, tienes que desecharla.

Lo mismo sucede con nuestras creencias o ideas. Algunas nos funcionan para crecer y mantenernos equilibrados, otras no funcionan y en lugar de fortalecer nuestra vida, nos quitan la paz.

La buena noticia es que puedes cambiar esas formas de pensar que no te ayudan a avanzar. Puedes elegir solamente las piedras correctas.

El hecho de creer en algo por años no significa que el pensamiento sea el correcto. A continuación te presento 5 creencias que nos atan al enojo y no nos dejan vivir libre.

creencia-errónea-de-tratar-bien

Creencia errónea #1Todo el mundo tiene que aceptar lo que yo pienso” 

Creemos que la gente debe aceptar lo que yo acepto y quiero. Podemos decir: “si yo pienso así, todos tienen que aceptarlo porque es mi opinión”

Debe tener muy presente que cada persona es un mundo distinto y la gente no va aceptar lo que pienses porque sencillamente todos pensamos diferente.

Si quieres avanzar, cambia esa forma de pensar, porque cada vez que alguien no acepte nuestra forma de pensar nos vamos a frustrar y a enojar.

Vas a sufrir si quieres cambiar la forma de pensar de todos y moldearla a la tuya. Es mejor aceptar y seguir avanzando.

creencia-errónea-todos-me-tratan-bien

Creencia errónea #2 “A mi me tienen que tratar bien porque yo trato bien a todos”

Muchos tienen la idea que al tratar bien a los demás, también va a recibir un buen trato.  Como bien sabes, a veces lo vas a recibir y otras no ¿Qué pasa cuando no te traten bien? Cuando la otra persona no te salude o no te de la mano o te responda mal, te vas a enojar. Vas a pensar que las personas son injustas y mereces respeto.

Eso no debe ser motivo para enojarte, porque entonces vas a perjudicar tu vida y tu paz. La otra persona se fue y no dijo más y tú te quedaste molesto.

Cambia esa creencia. Simplemente suéltalo, camina y trata bien a todo el mundo sin esperar a recibir un buen trato. Hazlo porque a te hace sentir bien.  Siempre será mejor dar que recibir.

Si te viene la respuesta bien y si no, seguí a delante. Hay mucha gente que vale la pena saludar.

Creencia-errónea-esfuerzate

Creencia errónea #3 “Si yo me esfuerzo, voy a tener la recompensa que quiero”

Cuando te has esforzado mucho por algo y no ves recompensa, te frustras y te enojas. Debes estar consciente que hay esfuerzos que sí dan como resultado la recompensa que buscas y otros no. Si entendemos esto, viviremos más tranquilos, porque vas a decir “me esfuerzo porque quiero esforzarme y hacer las cosas bien“.

Buscamos la excelencia porque queremos hacer bien nuestro trabajo y no por tener el agrado de los demás. Si esperas que los demás te aplaudan por tu buen trabajo, te enojarás el día que nadie te vea. Será un esfuerzo de vitrina y no de corazón.

Si te esfuerzas por lograr algo y no se hace, no pasa nada, simplemente sigues intentando y continúas esforzándote, tocas otra puerta y listo. Tus fuerzas y recursos no se acaban a la primera. Tienes mucho más por delante.

Creencia-errónea

Creencia errónea #4 “No te enojes porque la gente no hace lo que tu quieres”

Siempre buscamos que las cosas se hagan como nosotros queremos y cuando no es así nos enojamos. En otras palabras, nos gusta ordenar el mundo a nuestra manera y eso no es posible.

Por ejemplo, muchos padres dicen “mi hijo debería estudiar esta carrera”, otros opinan “ella debería vestir de cierta manera”, “ellos no debería hacer eso”… entre otras tantas cosas más.

Recuerda que entre más seguro estés en cómo deberían vivir los demás, más te enojas, porque la gente no va a seguir tus pasos, tampoco va a tu ritmo. EL mundo no tiene tus medidas.

Tener este tipo de creencias te lastiman, te hacen daño porque te enojan y no vives en paz. Cambia esta manera de pensar y reconoce que cada quien es responsable de lo que hace y puede tomar sus propias decisiones.

creencia-erronea

Creencia errónea #5 “la frustración es mala”

Debemos empezar por hacer una diferencia entre frustración y fracaso.

El primero es intentar hacer algo y no conseguirlo. Es cuando lo has intentado, has arriesgado, pero no salió como querías. El segundo es cuando ni siquiera lo has intentado, el miedo te ha detenido para hacerlo. No sabes si funcionaría o no porque te has declarado vencido antes de empezar la batalla.

La frustración es algo con lo que todos hemos convivido y nos ha servido para cambiar la estrategia. La frustración es un rastro del atrevimiento; es una prueba que has confiado en ti y no te has dejado vencer por los miedos. Simplemente las cosas no han salido bien a la primera, pero eso no te detiene.

En cambio, ser un fracasado es una huella que el miedo dominó la persona. Nunca hizo ese negocio, nunca le preguntó si quería ser su novia, nunca aplicó a ese trabajo, nunca aprendió a manejar, nunca quizo hacer ese viaje, nunca cambió de trabajo… quizá ahí había una buena oportunidad, pero el miedo lo paralizó.

Si aceptas que estás frustrado sabes que tienes más oportunidades para vencer, pero nunca aceptes el camino del fracasado porque esto lleva a tener un mal carácter. Es muy triste reconocer con el tiempo que tuvo mucho sueños, pero nunca hizo nada para lograrlos.

Normalmente, una personas que tiene un buen carácter ha entendido que intentó y que no le salió bien, se frustró su intento, pero salió, lo hizo. “A veces me irá bien y a veces no, pero lo sigo intentando, porque en esta vida Dios me acompaña”.

No hay nada de malo en frustrarse. No tengas miedo a arriesgarte en algo. Los miedos te van a acompañar siempre, pero Dios es más grande que tus problemas y miedos.

¡Sal y hazlo! Si te va mal, no pasa nada, siempre Dios te va a dar otra oportunidad.

Creencia-errónea-trabajar-mas

Creencia errónea #6 “debo orar por más trabajo para tener más riquezas”

Nos han enseñado a que tenemos que trabajar mucho para tener más dinero. Las horas extras, días festivos y nocturnidad son mejor pagados. Entonces, esto supone que si los puedes trabajar es una bendición porque significa que al final del mes cobrarás más.

Por otro lado, si tienes un negocio, se supone si atiendes a más clientes, vendes más y por lógica tus ganancias se incrementan. Asimismo, se incrementan los costos de producción, pero sientes bendición porque has vendido.

A través de esta creencia nos han enseñado a que debemos pedir a Dios por más trabajo para tener riquezas; sin embargo, la verdadera bendición de Dios es la que no añade tristeza y te da paz.

Entonces, debes cambia esa idea por pedir a Dios para que multiplique los resultados de tus esfuerzos. Es decir, si trabajas una hora que obtengas el resultado de 3.

Si en tu negocio un buen día es tener 5 clientes, entonces pida a Dios porque el día siguiente tenga la misma ganancia con un solo cliente.

Menos esfuerzo por más ganancias.

Sin embargo, este es un principio que no es para todos, porque no todos lo pueden creer. Recuerde que Dios no es el genio de la lámpara que está para cumplir deseos. Él es un Dios que está interesado en tu corazón y que puedas creerle.

Rock

Conclusión: ¿en qué tipo de piedra has usado para sostener todas las demás piedras?

Finalmente, tienes todas los recursos y capacidad para cambiar esas piedras que no te sirvan para balancear tu vida.

Sin embargo, necesitas de un suelo sólido que te de la firmeza necesaria para no tirar todo lo construido.

Para tener el éxito que buscas y vivir en paz debes tener poner toda tu confianza en la roca firme que es Jesús. Él te enseñará a seguir las creencias que te harán vivir confiado y en paz.

Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector. ¡Jamás habré de caer! Salmos 62:2

Si quieres garantizar éxito a tu vida, te invito a que conozcas más de Jesús.