Autoconcepto es un término que se refiere a la  imagen que tenemos de nosotros mismos. Según nos formemos un autoconcepto positivo o negativo, podremos autoimpulsarnos a cumplir metas o por el contrario destruir nuestro propio camino. 

Nuestro autoconcepto puede estar distorsionado o mal enfocado, pues una situación desfavorable es probable puede presentarnos parte de una realidad y con esto nos formemos una imagen mental errónea de nosotros mismos. El truco para no caer y permanecer en ese estado de derrota es un pensamiento positivo.

Debemos partir de la idea que el autoconcepto es variable. La situación en la que nos encontramos no va a definir quienes realmente somos. Un despido, un mal negocio, una relación tóxica, en fin. Esta es una etapa o un momento, que no es para siempre y que puede cambiar.

Seguramente no tienes el mismo autoconcepto que hace 10 años, pues las experiencias que vas adquiriendo, las cosas en las que crees y tus valores han ido cambiado. Si crees que no tienes tienes una imagen positiva de ti mismo, entonces es momento de tomarse un tiempo y reflexionar sobre cómo queremos vernos y que impide que seamos así. El punto inicial es que de verdad lo queramos hacer y presentemos una propuesta mental.

En ese sentido, si nos visualizamos como perdedores, olvidados, con poco valor, nuestra mente y cuerpo reaccionará a esa orden con debilidad, arrastrando actitudes negativas y sin fuerzas para luchar por los cambiar.

Sin embargo, nuestra responsabilidad es levantar la cabeza, ver más allá de las cuatro paredes, pensar en las múltiples oportunidades positivas que nos esperan, vestirnos de fuerza y valentía con un pensamiento ganador y positivo.

autoconcepto

AUTOCONCEPTO PRODUCE ÉXITO

Una de los aspectos positivos de tener un autoconcepto positivo es que tenemos la posibilidad de cambiar nuestro entorno a través de las múltiples herramientas que tenemos a nuestra disposición dentro de nuestra mente positiva. Es decir, la imagen que formemos de nosotros mismos es lo que vamos a proyectar en nuestro interior. Este mensaje es recibido por nuestro consciente y él lo tomará como una orden.

Ahora bien, ¿cómo cambiar el autoconcepto? En algún momento me ha servido hacer el siguiente ejercicio.  Cuando estés a solas, frente al espejo. Cierra los ojos. Imagina a una persona exitosa, con una actitud y en un entorno positivo.

Descríbelo lo más detalladamente que puedas: ¿cómo es? ¿Cómo viste? ¿Qué conversaciones tiene? ¿Cómo es su actitud? ¿Qué auto maneja? ¿Dónde trabaja? ¿Cómo es su lugar de trabajo? ¿Cómo es su vida?

Cuando tengas la imagen muy clara y definida, abre los ojos y comienza a darte cuenta que tú eres esa persona de éxito. Esa versión de ti es la real, la que tu construyes en tu mente.

Además, no olvides que tu propones el cambio y Dios lo materializa. Con la mejor versión de nosotros mismos, Dios tiene las especificaciones de nuestro deseo. Ahora es necesario pedírselo.

Finalmente. agradece por lo que eres, lo que tienes y por lo que vas a ser. No pierdas tiempo tirado en la lona, levántate que tienes todas las herramientas para triunfar.